Los gitanos de la cava

 

LOS GITANOS DE LA CAVA – MANUEL PAREJA OBREGÓN – (AUDIO)

 

Los gitanos de la Cava, son piropos de cantares, de toa su raza gitana

Los gitanos de la Cava
Son piropos de cantares
De toa su raza gitana
Y dicen por soleares
Triana, Triana, Triana

Y son de bronce fundío
Pero bronce de campanas
De las que están junto al río
En la orilla de Triana
Triana, Triana, Triana

Y esa Virgen tan gitana
Que tanto quiere Triana
Y tanto quiere Sevilla
Los costaleros gitanos
La mecen por seguiriyas

 

Autor: Manuel Pareja Obregón

Fandangos populares

 

Yo me voy a la Alameda y allí me pongo a cantar:
los ojitos de tu cara no se pueden aguantar,
no se pueden aguantar de lo bonitos que son;
yo me voy a la Alameda, niña de mi corazón.

 

Que relincha de alegría,
¿Qué le pasa a mi caballo
que relincha de alegría?
es desde que él ha sentío
que viene la romería
y está loquito perdío.

 

El Rosario de la Aurora
va cantando por mi calle
y el Dios Te Salve María
se va perdiendo en el valle
el Rosario de la Aurora
pasa junto a tu ventana
y despierta los claveles
a la luz de la mañana.

 

Yo me quito los zapatos
cuando te encuentro dormía,
yo me quito los zapatos
y rezo mis devociones
delante de tu retrato
el cielo me lo perdone

 

Dice que las cosas del querer
no sabemos nunca cómo son
nadie las acaba de entender
según dijo el sabio Salomón.
Mi niña lo mismo está enfadá
que se ríe igual que un cascabel
y luego después se echa a llorar
sin saber ni el cómo ni el porqué
eso en el cariño es natural
esas son las cosas del querer

 

Contigo, cuentas no quiero contigo
sobran las explicaciones
yo no te deseo mal
sino que Dios te perdone,
trabajo le va a costar

 

Mira, mira, mira, qué bonita es
mira, mira, mira, qué bonita va
con esos zarcillos que yo le compré
en la feria, feria, feria de Alcalá.
Ole, ole, ole, diga usted que sí
ole, ole, ole, ay que mírala
con su cinturita de pitiminí
y su bata blanca de tira bordá

 

Autor: Rafael de León /Manuel Clavero / Antonio Quintero /  Manuel Pareja Obregón / Pascual González

Sevillanas de Triana

 

SEVILLANAS DE TRIANA. MANUEL PAREJA-OBREGÓN. (AUDIO)

 

Cuando paso por el puente, Triana, contigo vida mía,

con mirarte solamente, Triana, me muero de alegría

porque tienes unos ojos, Triana, igual que dos luceros

y una clase de hechuras, Triana, que vale el mundo entero.


 

Si por otro me dejaras,

Triana, de pena moriría.

Cariño te quiero y te querré.

Eres mi norte y mi guía

¡Triana! Triana y ole.

 

Velaita de Santana, Triana, faroles sobre el río,

puestecito de avellanas y tu del brazo mío,

un gitano va cantando, Triana, con globos de colores

y una vieja pregonando, Triana, pestiños y alfajores.


 

Calentitos y buñuelos,

Triana, que negras tus pestañas,

ay niña que mira mira mírame

vamos a ver la cucaña

¡sentraña! Triana y ole.


 

Alfareras de Triana, Triana, que hacían loza fina,

en el cielo hay dos hermanas, Triana ,que son Justa y Rufina,

del Cachorro están hablando, Triana, y dicen que no han visto,

un semblante agonizando, Triana, igual al el de ese cristo.


 

Y el señor San Isidoro,

Triana, responde a las doncellas,

la Estrella también tiene que ver

nunca vi cara tan bella

¡Triana! Triana y ole.

 

Por balcones y ventanas, Triana, mantones y alegría

repican las campanas, Triana, de toda Andalucía,

no hay poeta que describa, Triana, las luces y el gentío,

y ese barrio dando vivas, Triana, a la virgen del Rocío.


 

Reflejándose en el río,

Triana la luna ya se asoma,

y todos repiten a la vez

viva la Blanca paloma

¡Triana! Triana y ole.

 

Autor: Rafael de León / Manuel Clavero / Manuel Pareja-Obregón / Beltrán

A la puerta de Toledo

A LA PUERTA DE TOLEDO-MANUEL PAREJA OBREGÓN-(AUDIO)

 

A la Puerta de Toledo, madre, le tengo celos.

Porque se cita con otro la mujer que yo más quiero.

En el mismo sitio, a la misma hora,

estaba durmiendo  con otra persona.

Me decía que iba a misa, madre, y me engañaba.

Si no llevaba Rosario ni libro ¿Cómo rezaba?.

En el mismo sitio, a la misma hora,

estaba rezando con otra persona.

 

La noche de la tormenta, madre, como llovía.

Con que paraguas, madre, se taparía.

En el mismo sitio, a la misma hora,

se estaba secando con otra persona.

 

En este mundo se pagan, madre, todas las cosas.

También se secan las flores madre que son hermosas.

En el mismo sitio, a la misma hora

dicen que había muerto pobre, enferma y sola.

 

Manuel Pareja-Obregón