En una esquina cualquiera

 

EN UNA ESQUINA CUALQUIERA – MARIFE DE TRIANA – (VIDEO)

En una esquina cualquiera
con sus ojos me encontré,
y mis veinte primaveras
se me pusieron de pie.

Morena ¿quieres un vaso
de un mosto que es oro fino?
La lumbre de sus ojazos
me quemaba más que el vino.

Oscuriá de tormenta
donde ciega me perdí,
cuando quise darme cuenta
en sus ojos yo me vi.

Ojos negros de locura,
ojos negros de pasión.
Centinelas de amargura
de mi pobre corazón.
Son dos pozos, dos luceros,
dos carbones encendíos.
Son dos lobos traicioneros
que al camino me han salío.
Ojos de mi mala suerte
negros como el cordobán.
Ojos que me dan la muerte,
¡Ay, la muerte!,
y que la vía me dan.

En una esquina cualquiera
por tu culpa me encontré;
de mis veinte primaveras
ya no me queda un clavé.

Y me doy para mis males,
tus ojos por todos laos;
los llevo cual dos puñales
en mi corazón clavaos.

Y me doy contra los muros
pues no puedo comprender
no ver tus ojos oscuros
en los míos otra vez.

Ojos negros de locura,
ojos negros de pasión.
Centinelas de amargura
de mi pobre corazón.
Son dos pozos, dos luceros,
dos carbones encendíos.
Son dos lobos traicioneros
que al camino me han salío.
Ojos de mi mala suerte
negros como el cordobán.
Ojos que me dan la muerte,
¡Ay, la muerte!,
y que la vía me dan.

 

Autor: Andrés Molina Moles/  Rafael de León/  Manuel López-Quiroga

Anuncios

Sangre de mis venas

 

SANGRE DE MIS VENAS – MARIFE DE TRIANA – (VIDEO)

 

Vuelve a tu tallo jazmín oloroso,
y a tu orilla espuma del río;
nadie me quiere sacar de este pozo
en donde se ahogan mis cinco sentíos.

Yo que soñaba con el jardinero
del verde, verde limón,
al tronco vivo de aquel limonero
lo tengo en prisión.
Una fuente suspira a mis pies
y no puedo inclinarme a beber.

Sangre de mis venas
tengo que llorar,
porque en vez de quitarte la penas
te las voy a dar.
Mi gloria se vuelve en llanto
y no, y no me puedo valer
aquél que yo quise tanto
me tie, me tiene que aborrecer.

¡Clemencia por Dios
que no puedo más!
¡Cautiva de esta caena,
sangre de mis venas
tengo que llorar!

¡Ay, que cautiva
de la cruz de esta caena,
sangre de mis venas
tengo que llorar!

 

Autor:  Antonio Quintero/  Rafael de León /  Manuel López-Quiroga

La Emperaora

LA EMPERAORA – MARIFE DE TRIANA – (VIDEO)


Por reina de los tablaos
me llaman La Emperaora
y corre por los colmaos
mi fama de cantaora.
Sola contra el mundo entero,
al brillo de los dineros,
mi honra quieren comprar,
lo que nadie logrará.
Mi nombre de boca en boca
lo tiran sin sentimiento,
sin ver que soy una roca
que desafía a los vientos.

Mi sino:
nadie se meta a quitarme
las cruces de mi destino;
mi suerte:
castillo, faro y lucero
que no le teme a la muerte;
flamencos:
pregonad con vuestras coplas
lo que vale una mujer,
que quiero
ser por siempre emperaora
que a los hombres nunca implora
ni llora por un querer.

Se derrumbó mi lucero
por el cariño de un hombre,
y no me importa y lo quiero,
aunque critiquen mi nombre.
Yo no siento cobardía.
Mi pena es tan sólo mía,
que nadie atiende a razón
cuando manda el corazón.
No importa que por las calles
murmuren que no soy buena;
yo no echo cuenta de nadie,
que no merece la pena.

Mi sino:
nadie se meta a quitarme
las cruces de mi destino;
mi suerte:
castillo, faro y lucero
que no le teme a la muerte;
flamencos:
pregonad con vuestras coplas
lo que vale una mujer,
que quiero
ser por siempre emperaora
que a los hombres nunca implora
ni llora por un querer.

Autor: Llabrés/ Moles/ Gordillo

Soleá

SOLEÁ – MARIFÉ DE TRIANA – (VIDEO)

 

SOLEÁ – ESTRELLITA CASTRO – (VIDEO)

 

   En un rinconcito del Patio Banderas,

allá en mi Sevilla, un día nací,

y tuve por cuna, fandango y solera

y por sonajero, la Feria de Abril.

 

   Noche sevillana, divino tesoro,

el Alcázar duerme, soberbio y real,

mientras la divina torre de los moros

se asoma hasta el patio para verlo soñar.

 

   Suena en la noche una copla

y en la copla hay un querer

y en el querer toda el alma

de un hombre y una mujer

 

Estribillo

¡Soleá, Soleá del alma mía!,

blanca rosita de abril,

me estás quitando la vida.

¡No puedo vivir sin ti,

porque a canelita y clavo,

Soleá de mi alma,

me hueles tú a mí!

 

   De mi rinconcito del Patio Banderas

un día de feria de abril me escapé

con un señorito flamenco de veras

al que por entero le di mi querer.

 

Tuve cuanto quise, brillantes y oro,

recorrí la tierra en marcha triunfal,

pero me acordaba de mi patio moro

y quise de nuevo volverlo a pisar.

 

   Volví una noche de mayo

y todo igual lo encontré

pero me faltó una copla

una copla y un querer.

Estribillo

 

Autores: Salvador Valverde / R. de León /Manuel López-Quiroga

 

Otra versión

I
En un rinconcito del Patio Banderas,
allá en mi Sevilla, un día nací,
y tuve por cuna fandango y solera
y por sonajero la Feria de Abril.
Noche sevillana, divino tesoro,
el Alcázar duerme, soberbio y real,
mientras la divina torre de los moros
se asoma hasta el patio pa verlo soñar.

Estribillo:
¡Soleá…, Soleá del alma mía!,
blanca rosita de abril,
me estás quitando la vida.
¡Y yo sin ti no puedo vivir,
porque a canelita y clavo,
Soleá de mi alma,
me hueles tú a mí!

II
De mi rinconcito del Patio Banderas,
buscando otro cielo un día me fui,
y lleve mis coplas por tierra extranjera,
lo mismo que un ramo de rosas de abril.
Tuve cuanto quise, brillantes y oro,
mas de tanta gloria me llegue a cansar,
y volví una noche a mi patio moro,
pa escuchar la copla de mi Soleá.

Estribillo:
¡Soleá…, Soleá del alma mía!,
blanca rosita de abril,
me estás quitando la vida.
¡Y yo sin ti no puedo vivir,
porque a canelita y clavo,
Soleá de mi alma,
me hueles tú a mí!

Manuela La Seguiriya

 

MANUELA LA SEGUIRIYA – MARIFE DE TRIANA – (VIDEO)

Ninguna cantó en Sevilla
y ¡Sevilla tiene tela¡
con más arte que Manuela.
Manuela La Seguiriya.

Al teatro San Fernando
fue a escucharme Juan miguel
embrujá  me vi cantando
solamente para él.

Manuela, Manuela La Seguiriya,
sevillana y cantaora;
te entrega, te entrega  en su tonadilla
su ilusión de canta y llora.

Yo condeno a mi garganta
a silencios de prisión,
y te juro que no canta
si me das tu corazón.

Que aprenda la que más quiera
a querer por  toa  Sevilla
y en un instante se muera
con el alma por bandera.
Igual que la seguiriya.
 

Te juro por esta alianza
¡se acabó la cantaora¡
que lo escuche en buena hora
la Virgen de la Esperanza.

Pero al año solo hablaba
de carteles y parné,
comprendiendo en que reinaba
mi amargura, le canté.

Manuela, Manuela  La Seguiriya
cantaora del te quiero;
no vuelve, no vuelve a la tonadilla
pa llenarse de dinero.

Yo me doy en la garganta
puñalás de amanecer,
y después ¿a ver quien canta?
negociante del querer.

Que aprenda de mí cualquiera
que aborrezca por Sevilla
y en un instante se muera
con el llanto por bandera.
Igual que la seguiriya.

 

Marco/Molina Moles/Quiroga

En el quicio de mi puerta

EN EL QUICIO DE MI PUERTA – MARIFÉ DE TRIANA – (VIDEO)

 

Todas las noches salía,
a esperarlo en el zaguán,
por si mi novio venía,
sobre su potro alazán.

Con el trote del caballo,
me trajo el viento un cantar:
Ay, un beso de abril y mayo,
y un “nos vamos a casar”.

Que canten los manantiales,
y la luz del sol que sale,
cuando tenga un hijo tuyo,
que imagen del padre sea
y que tus ojos los vea,

cuando me mire en los suyos
Esté dormida o despierta,
contigo estaré soñando,
ahora y siempre, viva o muerta.
en el quicio de mi puerta,
siempre te estaré esperando.

Cuando se fue ya llevaba,
en el hombro su fusil,
mi corazón lo esperaba,
soñando verlo venir.

Una noche trajo el viento,
ecos de un claro clarín.
Ay, me dijo un presentimiento,
¡ay!  que me quedé sin ti.

Que cesen los manantiales
y llore el sol cuando sale,
de luto esté ese día
si el hijo que tú me dieras,
España me lo pidiera,
yo también se lo daría.

Esté dormida o despierta,
contigo estaré soñando,
ahora y siempre, viva o muerta,
en el quicio de mi puerta,
siempre te estaré esperando.

 

Autor:  Murillo / Gordillo

Lo nuestro no es así

 

LO NUESTRO NO ES ASÍ – MARIFÉ DE TRIANA – (VIDEO)

 

LO NUESTRO NO ES ASÍ – BAMBINO – (AUDIO)

 

LO NUESTRO NO ES ASÍ – CARMEN FLORIDO – (VIDEO)

 

 

 Decir “te quiero” con la voz velada

y besar otros labios dulcemente,

no es tener sed, es encontrar la fuente

que nos brinda la boca enamorada.

 

   Un beso así no quiere decir nada,

es ceniza de amor, no lava hirviente,

que en amor hay que estar siempre presente,

mañana, tarde, noche y madrugada.

 

   Que cariño es más potro que cordero,

más espina que flor, sol, no lucero,

perro en el corazón, candela viva.

 

   Lo nuestro no es así, a qué engañarnos,

lo nuestro es navegar sin encontrarnos,

a la deriva, amor, a la deriva.

 

Rafael de León / Juan solano