Esos cuatro capotes

 

En San Telmo se asoma a sus playas
y en la Plazuela tres vueltas al sol.
Y la copla no tiene murallas
y se asoma a la cara de Dios.

Porque Sevilla, Sevilla y Jerez
son la octava maravilla del jardín de mi querer.
Copla que es cejilla de la tonadilla
pa que caigan de rodillas los que saben entender.

Traigo cuatro capotes de brega:
la Piquer, Juanita y el sol
y una Paquera trasminando a bodega
y Lola que llega con peina y mantón.

Jerez y Sevilla, Sevilla y Jerez
son la octava maravilla del jardín de mi querer.
Copla que es cejilla de la tonadilla
pa  que caigan de rodillas los que saben entender.

Traigo cuatro capotes de brega:
Isabel, Juanita y el sol
y una Paquera trasminando a bodega
y Lola que llega con peina y mantón.

Que de la voz de estos cuatro colores
se vistió de primavera.
Y a Dolores la llamó Lola Flores
Y al cante gitano lo llamó Paquera.

 

Autor:     Antonio Gallardo Molina

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Me peina el viento los cabellos

 

Me peina el viento los cabellos
como una mano maternal:
abro la puerta del recuerdo
y el pensamiento se me va.

Son otras voces las que llevo,
es de otros labios mi cantar:
hasta mi gruta de recuerdos
tiene una extraña claridad!

Frutos de tierras extranjeras,
olas azules de otro mar,
amores de otros hombres, penas
que no me atrevo a recordar.

Y el viento, el viento que me peina
como una mano maternal!
Mi verdad se pierde en la noche:
no tengo noche ni verdad!

Tendido en medio del camino
deben pisarme para andar.
Pasan por mí sus corazones
ebrios de vino y de soñar.

Yo soy un puente inmóvil entre
tu corazón y la eternidad.
Si me muriera de repente
no dejaría de cantar!

Autor: Pablo Neruda.

Música: Enric Palomar

Soneto de la dulce queja

 

Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua y el acento
que de noche me pone en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.

Tengo pena de ser en esta orilla
tronco sin ramas; y lo que más siento
es no tener la flor, pulpa o arcilla,
para el gusano de mi sufrimiento.

Si tú eres el tesoro oculto mío,
si eres mi cruz y mi dolor mojado,
si soy el perro de tu señorío,

no me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río
con hojas de mi otoño enajenado.

Autor: Federico García Lorca

A ciegas

A CIEGAS – MIGUEL POVEDA -(AUDIO)

            I
Yo muchas noches sentía, cercano ya el día,
tus pasos en la sala.
-¡Gracias a Dios que has llegado, que no te ha pasado
ninguna cosa mala!
En tus manos un aroma
que trasminaba como el clavel,
pero yo lo echaba a broma
porque era esclava de tu querer.
-Que me he entretenido, las cosas del juego.
Y yo te decía, cerrando los ojos
lo mismo que un ciego:

              Estribillo
No tienes que darme cuenta,
a ciegas yo te he creído,
yo voy por el mundo a tientas
desde que te he conocido.
Llevo una venda en los ojos
como pintan a la Fe;
no hay dolor como esta gloria
de estar creyendo sin ver.
Mi corazón no me engaña
y a tu caridad se entrega.
¡Duerme tranquilo, sentraña,
que te estoy queriendo a ciegas!

                   II
No sé qué mano cristiana abrió una mañana
mi puerta de repente,
luz que cortó en mil pedazos, como un navajazo,
mi venda de la frente.
Me quitaron la ceguera
con un cuchillo de compasión,
y hoy va solo por la acera
sin lazarillo mi corazón.
To eso es mentira! ¡Lo afirmo y lo pruebo!
Y yo te decía queriendo ponerme
la venda de nuevo:

                Estribillo
No tienes que darme cuentas,
que no te las he pedido;
quien va por el mundo a tientas
lleva los rumbos perdidos.
Yo me clavaré en los ojos
alfileres de cristal,
pa no verme cara a cara
contigo y con tu verdad.
Mientes de noche y de día
y a jurarme en falso llegas.
-¡Sigue mintiendo, alma mía,
para yo quererte a ciegas!

León, Quintero y Quiroga

Te extraño

Te extraño,
Como se extrañan, las noches sin estrellas,
Como se extrañan, las mañanas bellas,
No estar contigo, por dios que me hace daño.

Te extraño,
Cuando camino, cuando lloro, cuando río,
Cuando el sol brilla, cuando hace mucho frío,
Porque te siento como algo muy mío.

Te extraño,
Como los árboles extrañan el otoño,
En esas noches, que no concilio el sueño,
No te imaginas amor, como te extraño.

Te extraño,
En cada paso, que siento solitario,
Cada momento, que estoy viviendo a diario,
Estoy muriendo amor, porque te extraño.

Te extraño,
Cuando la aurora, comienza a dar colores,
Con tus virtudes, con todos tus errores,
Por lo que quieras no se, pero te extraño.

Te extraño,
En cada paso, que siento solitario,
Cada momento, que estoy viviendo a diario,
Estoy muriendo amor, porque te extraño.

Te extraño,
Cuando la aurora, comienza a dar colores,
Con tus virtudes, con todos tus errores,
Por lo que quieras no se, pero te extraño.

Armando Manzanero.

 

 

TE EXTRAÑO – ARMANDO MANZANERO – (AUDIO)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cançó del bes sense port.

L’aigua roba gessamins
al cor de la nit morena.
Blanca bugada de sal
pels alts terrats de la pena.
Tu i jo i un bes sense port
com una trena negra.

Tu i jo i un bes sense port
en vaixell sense bandera.
El corb, al fons de l’avenc,
gavines a l’escullera.
Carbó d’amor dins dels ulls
com una trena negra.

Carbó d’amor dins dels ulls
i els ulls dins de la tristesa.
La tristesa dins la mar,
la mar dins la lluna cega.
I la lluna al grat al vent
com una trena negra.

 Maria-Mercè Marçal.

Canción del beso sin puerto

El agua roba jazmines
al corazón de la noche morena.
Blanca colada de sal
por las altas azoteas de la pena.
Tú y yo y un beso sin puerto
como una trenza negra.

Tú y yo y un beso sin puerto
en un barco sin bandera.
El cuervo en el fondo de la sima,
gaviotas en la escollera.
Carbón de amor dentro de los ojos,
como una trenza negra.

Carbón de amor dentro de los ojos
y los ojos dentro de la tristeza.
La tristeza dentro de la mar,
la mar dentro de la luna ciega.
Y la luna al capricho del viento,
como una trenza negra.

Maria Mercè Marçal.

Naúfragos del hambre

 

 

NÁUFRAGOS DEL HAMBRE – MIGUEL POVEDA – (AUDIO)
Sin rumbo por los caminos
sin estrellas ni vereas
y sin saber el destino
de los pasitos que me quedan.

 

Cuando la miras por dentro
¡que amarga es la soledad!
tú sabes de donde viene
pero no cuando se irá.

 

Me decían tengo hambre
me decían tengo frio
me decían tengo miedo
lo uniquito que tengo mío.

 

Tengo palacios de llanto
tesoros de desconsuelo
y las llaves del espanto.

 

Letra: José Luis Ortiz Nuevo

Música: Juan Carlos Romero