NO ME QUIERAS TANTO

 

NO ME QUIERAS TANTO – ISABEL PANTOJA – (VIDEO)
Yo tenía veinte años
y él me doblaba la edad.
En mis sienes había noche
y en las suyas madrugá.
Antes que yo lo pensara
mi gusto estaba cumplío;
na
me faltaba con él.

Me quería con locura,
con tos sus cinco sentíos;
y yo me dejaba querer.
Amor me pedía
como un pordiosero,
y yo le clavaba,
sin ver que sufría,
cuchillos de acero.

Estribillo:
¡No me quieras tanto ni llores por mí!
No vale la pena que por mi cariño
te pongas así.
Yo no sé quererte lo mismo que tú,
ni pasar la vida pendiente y esclava
de esa esclavitud.
¡No te pongas triste, sécate ese llanto!
Hay que estar alegre, mírame y aprende:
¡No me quieras tanto…!

Con los años ya la vía
ha cambiao mi querer
y ahora busco de su labios
lo que entonces desprecié.

Cegaíta de cariño
yo le ruego que me ampare,
que me tenga cariá.
Se lo pido de rodillas
por la gloria de su mare
y no me sirve de na.
Como una mendiga
estoy a su puerta
y con mis palabras
mi pena castiga
dejándome muerta.

Estribillo:

Autores: Quintero, León y Quiroga

Magnolia

MAGNOLIA – CARMEN MOREL -(AUDIO)

 

MAGNOLIA – (ANTOÑITA COLOMÉ -( VIDEO)
 

 

Se recortó en la puerta tu estampa de soldado
y el cafetín entero te dio la bienvenida;
Entraste dando gritos, un poco mareado,
sediento de unas horas de risas y de vida.
  -¿Me quieres dejar un beso, hasta que cobre, mujer,
que sé que voy a la muerte?
¿Me quieres dejar un beso? y el beso que te dejé
cambio mi vida y mi suerte.
   Salimos ya muy tarde y fuimos paseando
por un París antiguo  manchado por la luna
y aquellas ilusiones que estabas levantando
las fuiste deshojando, amor, una por una.

Estribillo:

   Magnolia,
olvida este beso que yo te he pedido
y no me has sabido, muchacha, negar.
Magnolia,
olvida esta fecha y olvida mi nombre
y búscate un hombre que puedas amar.
   Perdona, Magnolia, si te ha ilusionado
por unos momentos mi modo de ser,
recuerda tan solo que soy un soldado
y puede que nunca me vuelvas a ver.

   ¿En qué rincón sin soles, de qué tierra extranjera
esperas a la muerte con el fusil cargado?
Desde que te marchaste yo vivo en la trinchera
de un frente de recuerdos amargo y desolado.
   ¿Me quieren decir, amigos, donde lo puedo encontrar?
porque lo quiero y lo quiero
¿Me quieres decir, soldado? Y nadie me sabe dar
razón de su paradero.
   Y cuando ya muy tarde recorro una por una
las calles que una noche yo recorrí a tu lado,
me desangro de pena  bañada por la luna
al verme errante y sola como un perro llagado.

Estribillo:

Autor: León / Quintero / Quiroga

Siete puñales

 

SIETE PUÑALES – LOLA FLORES – (VIDEO)

 

Van poniendo unos letreros

por caminos y senderos

de que soy mala mujer

y te juro y no te miento

que yo ni de pensamiento

le he faltao a tu querer.

 

No merezco este castigo

y a Dios pongo por testigo

de que digo la verdad

y al mirarte yo aquel día

te entregué con mi alegría

alma vía y voluntad.

 

¡Ay! cariño del alma desamparao

por ti siete puñales llevo clavao.

Cuando me conociste yo era una rosa

y ahora tengo carita de dolorosa.

 

Como te estoy queriendo

no hay quien te quiera

y mi pena más grande

no estar a tu vera.

 

Me vuelve loca, me vuelve loca

aquella palabrita que dio mi boca

 

Autor: Quintero / León / Quiroga

Concha Jazmines

     

     

      En la Sevilla del ochocientos,
      de marineros y bergantines,
      puso banderas de sentimientos
      con sus cantares Concha Jazmines.

      Dice que tiene, tiene  un almirante,
      dice que si un gitano y un marinero,
      pero la Concha sólo tiene su cante
      sin importarle nada del mundo entero.

      Apená por mi farsía,
      mandé a un hombre pa los restos;
      tengo que morir vestía,
      y con los zapatos puestos.

      Ole con ole vamos andando
      que está cantando Concha Jazmines.
      Ole con ole que, en su garganta,
      cantan que cantan los serafines .

      Por culpita de un amante
      que Dios sabe dónde está,
      se le muda hasta el semblante
      cuando acaba de cantar.

      A ver si vamos callando
      y dejarse de maitines ,
      la guitarra está sonando
      y sus duquelas cantando,
      ole con ole Concha Jazmines.

      Por la verita, vera del río
      vieron a Concha con un fulano,
      y la noticia pronto ha corrío
      por las tabernas del Altozano.

      Aquella noche, Concha, sin dar razones
      no fue al café-cantante como a diario,
      y las lenguas hablaban por los rincones,
      haciendo paz y guerra de su calvario.

      Y a las claritas del día
      la lloraba el pueblo entero,
      cuando la vieron sin vía
      entre cuatro marineros.

      Ole con ole llevarle rosas
      que vaya hermosa Concha Jazmines.
      Ole con ole vamos callando
      que están llorando los serafines.

      No se sabe quién ha sío,
      ni tampoco cómo fue,
      el misterio sabe el río,
      pero nadie más que él.

      Con que vámonos callando,
      y arriad los banderines,
      que Sevilla está llorando,
      y sus campanas doblando,
      porque se ha muerto Concha Jazmines.

     

    Autor: Quintero, León y Quiroga

Manuela

MANUELA – MANOLO CARACOL – (AUDIO)

 

A pares y nones

me tienes en vela.

Por toos los rincones

te busco, Manuela.

 

Porque eres hermosa,

porque eres valiente,

mi espina y mi rosa,

mi estrella de Oriente.

 

Me huyes de día,

de noche me esperas,

me quitas la vía

con tus ventoleras.

 

Que hoy estás en tus cabales,

que mañana estarás loca,

las mentiras principales

son los besos de tu boca.

 

Manuela, Manuela,

yo pierdo el sentio,

me van a matar tus candelas,

mas no me arrepiento

de haberte querio

porque es que me hueles a clavo y canela,

me tienes, Manuela, loquito perdío.

 

Autor: Quintero / León /Quiroga

Duérmete lunita clara

  

DUÉRMETE LUNITA CLARA – LUISA ORTEGA – (AUDIO)

 

Yo sé dónde vas ahora

y no lo quiero saber,

cuando vuelvas a la aurora

por costumbre callaré.

   Y dirás: Se me hizo tarde.

¿Me perdonas, compañera?

Y yo, como soy cobarde,

te diré: Lo que tú quieras.

 

   Duérmete, lunita clara,

manojito de azahares,

espejito de mi cara

y cantar de mis cantares.

   Quiero gritar mis quebrantos

y no acierto ni a gritar.

Quiero pedirle a los santos

y no atino ni a rezar.

   Duérmete, luna morena,

duérmete rosa de abril.

Mientras yo duermo esta pena

que es mi cruz y mi condena

y no me deja vivir.

 

   Si no te sigo los pasos

cual sería mi deber,

es por miedo a verte en brazos

de quien no te quiero ver.

   Y además, por ese hijo

que me alivia los pesares

y no tiene más cobijo

que los brazos de su madre.

 

   Duérmete, mi sol de España,

a la nana, mi lucero,

corazón de mis entrañas,

clavelito tempranero.

   Quiero gritar mis quebrantos

y no acierto ni a gritar.

Quiero pedirle a los santos

y no atino ni a rezar.

   Duérmete, luna morena,

duérmete, rosa de abril,

mientras yo duermo estos celos

y este amargo desconsuelo

que no me dejan vivir.

 

Autor: León / Quintero / Quiroga

 

Otra versión ll estrofa

   (Tengo en la frente un cuchillo

que me grita corre y ve,

tengo en la mano un anillo

que me dice: que vas a hacer.)

  

La guapa de Cádiz

 

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LA GUAPA DE CÁDIZ – LOLA FLORES – (AUDIO)

 

Desde luego hay que ve el escándalo tan grande que han formao.

Pero bueno, se puede sabé por qué se ha formao un zafarrancho tan disparatao

sin vení a qué y esta guerra mora sin darme cuarté desde el  punto y hora que puse los pies en la capitá,

donde reina una gracia tan fina, que hasta las gallinas creo que ponen los huevos con sal;

yo es verdá que buscaba coquinas, y fui pobre de nativitate,

y he vendío caballas, sardinas, pimientos, tomates,

vendía quincalla, tabaco, aguardiente

y a las niñas que van a la playa con sus pretendientes,

cuando estaban diciéndose versos y cantándose el vals de las olas

iba yo y me zampaba el almuerzo de las cacerolas,

sí señores, la tromba marina, quince años y un hambre canina,

figúrese usté.Pero ahora me sobra el parné y cambia la cosa

y en El Puerto, Sanlúcar y Jerez me llaman hermosa y

en Cádi ”La Guapa” y los hombres me tiran la capa

diciendo ¡bonita!, y a doña Lupita no le dan ni café con zurrapa,

porque tiene la lengua mu floja, porque está contra mí echando chispas,

porque sabe que donde la coja me la siento en un nío de avispas.

 

¡Dale ahí!, ¡dale ahí!, ¡dale ahí!,

¡hay que ver lo que dicen de ti!

 

Ya lo sé, como Pepa Jarama, que me llama la Peste Amarilla,

la gachí que funguela a mojama por la rabailla

y me voy a acordar de la mama que le dio la primera papilla;

y doña Belén, mal tiro le den, que asegura con tó su reaño

que tengo un apaño que vive en Bailén como un ermitaño,

porque cumple en enero cien años y lo trato mu requetebién

con el pensamiento de llevármelo un día a Jaén

a hacer testamento pa adueñarme de to lo que tiene

y a la vuelta en un cruce de trenes tirarlo a la vía.

 

¡Eso dice, eso dice la tía!

 

Y la de Zapata que me pone defectos a mí,

con esa nariz que es una alcayata,

que cuando se suena llena a Cáí de polvo y arena;

y diciendo que si mi espetera, que si mi vestío,

que el glasé de mis porta caderas va a da un estallío.

 

¡Que lo dio!  ¡que lo dio!  ¡que lo dio!

¡cuanto más alboroto mejor!

 

Pues verán ustedes doña Bibiana, que está siempre asomá a la ventana tomando café,

con los pelos igual que un erizo y a Paco el mestizo le dijo antiayé

que yo tengo abultao el escote del caparazón,

porque voy de algodón y pelote, que mi cuerpo parece un colchón;

ella sí, que de arriba y de abajo le salen colgajos y unos redondeles

que ella dice que son de manteca, y se mete los pisapapeles de la biblioteca.

Y decí que yo llevo postizo comprobarlo tenéis mi permiso,

pasarme la mano, vamo a vé si encontrái miraguano, serrín o viruta;

que me toque una mano inocente: mil peseta al que me discuta

que to esto no es carne valiente y ahora mismo lo vamo a vé.

 

¡A la una, a las dos y a las tres!

 

Pues mirá qué ramito de flores en paños menores es gloria de Cái,

y en tocanta a relleno nanai, que aquí no hay engaño,

y a propios y extraños le digo y no miento, con permiso del ayuntamiento,

en qué tierras hay un maniquí, ni en qué exposición, mirándome a mí,

no le gana este cuerpo el tirón a Japón, a London y a Madrid,

que no llevo tolondros de goma, que soy de biscuit,

y por guapa me tiran palomas en Cádi y en Roma.

Arsa y toma, que toma, que toma, y en París, y en París, y en París,

que es carne membrillo, que no es aserrín.

 

Autor:  León / Quintero / Quiroga