La luz de aquella farola

LA LUZ DE AQUELLA FAROLA – CAMARÓN DE LA ISLA – (VIDEO)

 

La luz de aquella farola
era la luz de mi alma
compañera de las penas
y el reflejo de mi calma.

Era una noche de invierno
tu ventana yo miraba
grandes locuras de amarte
por mi sentío pasaban.

Quiero quitarme esta pena
que me hiere cuando estalla
porque no tengo el alma hecha a la pena
y mi cuerpo no se halla.

Son mis ojos sin los tuyos
dos cuencas vacías solitarias
no sé qué es de mi boca sin tu aliento
sólo el calor de tu sangre
vida mía es lo que yo siento.

Noche de frío y viento
por mar yo náufrago
y ya no volveré a verte
me iré muriendo despacio
si no puedo yo tenerte.

Y yo creí que tu cuerpo era mío, ay, era mío
pero te fuiste en silencio como el agua de los ríos.

 

Autor: Pepe de Lucía / José Monje

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Nana del caballo grande

 

NANA DEL CABALLO GRANDE – ANTONIO REYES – (VIDEO)

 

Nana, niño, nana
del caballo grande
que no quiso el agua.
El agua era negra
dentro de las ramas.
Cuando llega el puente
se detiene y canta.
¿Quién dirá, mi niño,
lo que tiene el agua
con su larga cola
por su verde sala?

 

Duérmete, clavel,
que el caballo no quiere beber.

Duérmete, rosal,
que el caballo se pone a llorar.
Las patas heridas,
las crines heladas,
dentro de los ojos
un puñal de plata.
Bajaban al río.
¡Ay, cómo bajaban!
La sangre corría
más fuerte que el agua.

 

Duérmete, clavel,
que el caballo no quiere beber.

Duérmete, rosal,
que el caballo se pone a llorar.

 

No quiso tocar
la orilla mojada,
su belfo caliente
con moscas de plata.
A los montes duros
solo relinchaba
con el río muerto
sobre la garganta.
¡Ay, caballo grande
que no quiso el agua!
¡Ay, dolor de nieve,
caballo del alba!

 

¡No vengas! Detente,
cierra la ventana
con rama de sueños
y sueño de ramas.

Mi niño se duerme.

Mi niño se calla.

Caballo, mi niño
tiene una almohada.

Su cuna de acero.

Su colcha de Holanda.

Nana, niño, nana.

¡Ay caballo grande
que no quiso el agua!

 

¡No vengas, no entres!
Vete a la montaña.
Por los valles grises
donde está la jaca.

Mi niño se duerme.

Mi niño descansa.

 

Duérmete, clavel,
que el caballo no quiere beber.

Duérmete, rosal.
que el caballo se pone a llorar.

Federico García Lorca

Ya no me cantes cigarra

YA NO ME CANTES CIGARRA – CAMARÓN DE LA ISLA – (VIDEO)

 

Te miraste en el espejo y te dijiste bonita
pero no sabes que eres la mancha que no se quita.

Una cruz en el hombro
que hecha primita mía de oro y marfil
dejarme que yo muera en ella
sin ella no puedo vivir.

En el fondo de los mares
yo vi de brillá una roca
to llenita de corales.

Y ya no me cantes cigarra,
ya para tu sonsonete
que llevo una pena en el alma
como un puñal se me mete
sabiendo que cuando canto
suspirando va mi suerte
bajo la sombra de un árbol
al compas de mi guitarra
canto alegre este huapango
porque la vida se acaba
y no quiero morir soñando
ay como muere la cigarra.

La vida es un pasatiempo…

 

LETRA DEL BLOG – LETRA + FLAMENCO

Dicen de mí

DICEN DE MÍ – CAMARÓN DE LA ISLA (VIDEO)

 

Dicen de mí,
que me amenaza el tiempo,
dicen de mí,
ay que si yo estoy vivo o muerto.

Y yo les digo, les digo y digo.
Mientras mi corazoncillo hierva
yo voy a vencer a mi enemigo .

Dicen de mí,
que me amenaza el tiempo,
dicen de mí,
ay que si yo estoy vivo o muerto.

Si me ves un día, la mirada perdida
y la locura en el semblante.
Apiádate de mí, no me maldigas
porque las penas van prendidas
ay, al fleco del aire.

Dicen de mí,
que me amenaza el tiempo,
dicen de mí,
ay que si yo estoy vivo o muerto.

Si me ves un día, los ojos vencidos
llorando al alba.
Apiádate de mí, no me maldigas,
que la desgracia va unía,
ay al cauce del agua.

Dicen de mí,
que me amenaza el tiempo,
dicen de mí,
ay que si yo estoy vivo o muerto.

Si me ves un día, mirando al cielo
suplicando a Dios.
Apiádate de mí, no me maldigas
que los tormentos respiran,
ay por los rayos del sol.

Dicen de mí,
que me amenaza el tiempo,
dicen de mí,
ay que si yo estoy vivo o muerto.
Y yo les digo, les digo y digo.
Mientras mi corazoncillo hierva
yo voy a vencer a mi enemigo .

Diego Carrasco / Rafael Fernández

El espejo en que te miras

 

El espejo en que te miras
te dirá cómo tú eres
pero nunca te dirá
los pensamientos que tienes.

Si tu mal no tiene cura
yo le estoy pidiendo a Dios
que en la misma sepultura
nos entierren a los dos.

Gitana enciende la luz
que traigo una borrachera
que a Undibé le hablo de tú.

Isla de León (cantiñas)

Mira qué bonitos son

estos cantes de cantiña,

se cantan en Caí y los puertos

y en la Isla de León.

Y en la Isla de León,

porque del puente Zuazo

no pasó Napoleón.

Tierra de más alegría

en España no la hay,

que en ese rincón de Caí

donde nace Andalucía.

Mira qué bonitos van

los barquitos de la Isla

pa el Estrecho de Gibraltar.

Y “relució”dos luceros

en la bahía de Cádiz,

y eran tus ojitos negros

que me decían te quiero.

Los ojitos de tu cara

si yo tuviera la suerte

que sólo a mí me miraran.

Autor: Antonio Sánchez Pecino