Balada de otoño

BALADA DE OTOÑO – JOAN MANUEL SERRAT – (VIDEO)

 

 

Llueve,
detrás de los cristales llueve y llueve
sobre los chopos medio deshojados,
sobre los pardos tejados,
sobre los campos, llueve.

Pintaron de gris el cielo,
y el suelo
se fue abrigando con hojas,
se fue vistiendo de otoño.
La tarde que se adormece
parece
un niño que el viento mece
con su balada de otoño.

Una balada en otoño,
un canto triste de melancolía,
que nace al morir el día.
Una balada en otoño,
a veces como un murmullo,
y a veces como un lamento
y a veces viento.

Llueve,
detrás de los cristales  llueve y llueve
sobre los chopos medio deshojados,
sobre los pardos tejados
sobre los campos, llueve.

Te podría contar
que está quemándose mi último leño en el hogar.
Que soy muy pobre hoy.
Que por una sonrisa doy
todo lo que soy,
porque estoy solo y tengo miedo.

Si tú fueras capaz
de ver los ojos tristes de una lámpara

y hablar
con esa porcelana que descubrí ayer
y que por un momento se ha vuelto mujer.

Entonces, olvidando
tu mañana y mi  pasado
volverías a mi lado.

Se va la tarde y me deja
la queja que mañana será vieja
de una balada en otoño.

Autor: Joan Manuel Serrat

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Llegar a viejo

Si se llevasen el miedo,
y nos dejasen lo bailado
para enfrentar el presente…
Si se llegase entrenado
y con ánimo suficiente.

Y después de darlo todo
– en justa correspondencia -,
todo estuviese pagado
y el carné de jubilado
abriese todas las puertas.

Quizás llegar a viejo
sería más llevadero,
más confortable,
más duradero.

Si el ayer no se olvidase tan aprisa…
Si tuviesen más cuidado en donde pisan.

Si se viviese entre amigos
que al menos de vez en cuando
pasasen una pelota…
Si el cansancio y la derrota
no supiesen tan amargo.

Si fuesen poniendo luces
en el camino, a medida
que el corazón se acobarda…
y los ángeles de la guarda
diesen señales de vida…

Quizá llegar a viejo
sería más razonable,
más apacible,
más transitable.

Si la veteranía fuese un grado…
Si no se llegase huérfano a ese trago…

Si tuviese más ventajas
y menos inconvenientes…
Si el alma se apasionase,
el cuerpo se alborotase
y las piernas respondiesen…

Y del pedazo de cielo
reservado para cuando
toca entregar el equipo,
repartiesen anticipos
a los más necesitados…

Quizá llegar a viejo
sería todo un progreso,
un buen remate,
un final con beso.

En lugar de arrinconarlos en la historia,
convertidos en fantasmas con memoria.

Si no estuviese tan oscuro
a la vuelta de la esquina…
O simplemente si todos
entendiésemos que todos
llevamos un viejo encima.

Autor: Joan Manuel Serrat

Canal de latieta en You Tube

Más que a nadie

Que te quiero más que a nadie y más que a nada,
te lo he dicho con mis ojos centinelas,
te lo he dicho con mis manos que te celan,
te lo he dicho con mi lengua enamorada.

Que te quiero más que a cualquier otra cosa
te lo he dicho con el sol y los cometas,
te lo he dicho con el viento y la veleta,
te lo he dicho con el agua luminosa.

Que te quiero, te quiero, mujer.
Que te quiero y no hay nada que hacer.

Que te quiero sobre todas las mujeres,
te lo he dicho con el pan de cada día,
te lo he dicho con el miedo y la alegría,
con el tedio que nos mata y que nos muere.

Que te quiero como nunca te han querido,
te lo he dicho recreándome en la suerte,
más allá de la vida con la muerte,
más allá del amor con el olvido.

Que te quiero, te quiero, mujer.
Que te quiero y no hay nada que hacer.

Mas que a nadie y más que a nada.

Letra: Luis Cernuda y Joan Manuel Serrat

Música: Joan Manuel Serrat

Canal de jaumequalsevo en You Tube

Utopía

 
 
 
 
Se echó al monte la utopía
perseguida por lebreles que se criaron
en sus rodillas
y que al no poder seguir su paso, la traicionaron;
y hoy, funcionarios
del negociado de sueños dentro de un orden
son partidarios
de capar al cochino para que engorde.

¡Ay! Utopía,
cabalgadura
que nos vuelve gigantes en miniatura.
¡Ay! Utopía,
dulce como el pan nuestro
de cada día!

Quieren prender a la aurora
porque llena la cabeza de pajaritos;
embaucadora
que encandila a los ilusos y a los benditos;
por hechicera
que hace que el ciego vea y el mudo hable;
por subversiva
de lo que está mandado, mande quien mande.

¡Ay! Utopía,
incorregible
que no tiene bastante con lo posible.
¡Ay! Utopía,
que levanta huracanes
de rebeldía.

Quieren ponerle cadenas
Pero, ¿quién es quien le pone puertas al monte?
No pases pena,
que antes que lleguen los perros, será un buen hombre
el que la encuentre
y la cuide hasta que lleguen mejores días.
Sin utopía
la vida sería un ensayo para la muerte.

¡Ay! Utopía,
cómo te quiero
porque les alborotas el gallinero.
¡Ay! Utopía,
que alumbras los candiles
del nuevo día.
 
Joan Manuel Serrat
 

Elegía a Ramón Sijé

Elegía a Ramón Sijé

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha
muerto como del rayo Ramón Sijé, con quien
tanto quería.)
.
Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.
.
Alimentando lluvias, caracoles
Y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas
.
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.
.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
.
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
.
.Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofe y hambrienta
.
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte
a parte a dentelladas secas y calientes.
.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte
.
Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de mis flores
pajareará tu alma colmenera
.
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
.
Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.
.
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.
.
A las aladas almas de las rosas…
de almendro de nata te requiero,:
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.